¿Pensando en un aumento mamario? Nuevas técnicas e implantes permiten resultados naturales

¿Pensando en un aumento mamario? Nuevas técnicas e implantes permiten resultados naturales

El invierno es la época ideal para hacerse un procedimiento de este tipo. El doctor Rodrigo Contreras explica los avances que ha habido en el área, con cirugías cada vez menos invasivas.

Muchas mujeres llegan a mi consulta después de años de sentirse disconformes con sus mamas, ya sea por el escaso volumen o porque luego de los embarazos y amamantamientos de sus hijos, sus pechos perdieron tamaño y volumen quedando caídos y, en un porcentaje no menor, vacíos. Y aunque someterse a una operación es una decisión que hay tomar responsablemente, hoy la cirugía plástica entrega soluciones más seguras, con excelentes resultados y plazos de recuperación que se han reducido considerablemente.

El aumento mamario es un procedimiento quirúrgico que busca aumentar o recuperar el volumen de los pechos con una prótesis de silicona de alta calidad. Hay diversas técnicas y dependerá de la anatomía de la paciente junto a las preferencias del cirujano plástico. El implante se puede colocar entre el músculo pectoral y las costillas (retromuscular) o entre la glándula mamaria y el músculo pectoral (retromamario).

Las técnicas han ido evolucionando y por eso como cirujano plástico viajo al extranjero constantemente para estar al día e implementar nuevos procedimientos que den los mejores resultados a mis pacientes. En la actualidad estoy aplicando una nueva técnica de aumento mamario, que utiliza un implante especial llamado “Diagon” que contiene doble gel. Aumenta y reubica la mama consiguiendo turgencia y una forma juvenil.

Los implantes son cada vez de mejor calidad y están fabricados con materiales que garantizan una mayor durabilidad en el tiempo. De hecho ya no es necesario cambiarlos cada 10 años. Hoy son prácticamente definitivos. Aún así, hay que hacerse una mamografía anual igualmente para controlar la mama y el implante. Solo en caso que éste presente una complicación, se cambia.

Los riesgos, aunque existen, como la contractura capsular y la rotura de los implantes, han disminuido significativamente. Según estudios internacionales, menos del 10% de las mujeres que se realizan esta operación experimenta el encapsulamiento de la prótesis mamaria que provoca el endurecimiento del seno y distorsiona su forma.

Pero sí recomiendo preguntarle a su cirujano plástico qué prótesis utiliza porque hay diferencias. La marca no da lo mismo. Como paciente debe exigir aquellas que están aprobadas por la FDA, CE o TÜV, instituciones que certifican que éstos cumplen con todos los requisitos de calidad y seguridad para la salud.

En mi experiencia, la solicitud de las chilenas ha cambiado. Las pacientes ya no consultan por el implante mamario más voluminoso, sino por el que parezca más armónico para su cuerpo. En este aspecto, existen tipos de implantes que permiten una caída y un movimiento cada vez más natural.

En esta tendencia la cirugía plástica también ha avanzado en los métodos de recuperación, logrando reducir considerablemente los tiempos de hospitalización. La gran mayoría de las pacientes que se someten a un aumento mamario no necesitarán más que pasar una noche en la clínica y hacer reposo una semana en su casa. Pasan inadvertidas y pueden volver rápidamente a sus trabajos.

Por estas fechas, cuando el frío entumece a la mitad del país, es un buen momento para realizar estas cirugías cada vez menos invasivas. Esto, porque al abrigarse la piel está menos expuesta, las pacientes pueden reincorporarse a su vida con total normalidad, para luego disfrutar del verano con la forma de su cuerpo que añoraron por tanto tiempo.

Saludos,

Rodrigo Contreras, cirujano plástico y reconstructivo